Erma Ramos
Kensington Welfare Rights Union
Philadelphia, PA
Mi nombre es Erma y soy madre de 6 niños . Vivo en Filadelfia, Pensilvania. Por 17 años he vivido en una casa de tres dormitorios, pero es un poco difícil porque no teníamos calefacción en el invierno y la casa estaba muy fría. Me dio asma y todos mis hijos nacieron con asma. A veces teníamos que irnos al auto para calentarnos con la calefacción, quedarnos en el auto cuando teníamos frío, o buscar algún sitio donde dormir en la noche porque dentro de la casa estaba frío-más frío que afuera.
Siempre estábamos enfermos con asma y con frío, pero tengo Buena fe en Dios y lloraba todos los días y también rezaba a Dios a la misma vez para que me ayudara a encontrar otra casa con un calentador y calefacción. Una vez solicité vivienda y tomó 10 años para que ellos me ayudaran porque ponen a uno en una lista de espera. Cuando finalmente fui aprobada para Sección 8 de vivienda, me enfermé y terminé en el hospital por 35 días.
Mi sección 8 expiró y traté de hacer algo cuando regresé del hospital, pero me dijeron que perdí mi aprobación y que ya no cualificaba más. Pero me sentí triste y hablé con el supervisor de Sección 8, y él me dijo que llenara otra solicitud y aún estoy en la lista de espera.
Por casi cinco años he vivido en la misma casa sin calefacción sabe Dios hasta cuando. Pero durante este tiempo que he estado esperando por vivienda de Sección 8 conocí una persona maravillosa en la Campaña Económica de Derechos Humanos de la Gente Pobre de Filadelfia que me ayudó a mí y a mis hijos mucho durante el pasado invierno. Me proveyó a mí y a mis hijos con cobijas y un calentador de kerosén, y también me dejó quedarme en su casa cuando estaba muy frío para nosotros. Estoy muy agradecida de esto a la señora Cheri Honkala y su organización y a aquellas personas maravillosas que trabajan con ella tratando de ayudar la comunidad y todas las necesidades que nosotros tenemos en Filadelfia, Pensilvania, y tratando de ayudar la gente pobre de todo el mundo proveyéndoles comida, refugio y cuidado de salud.
Mi agradecimiento y mis gracias van hacia: la señora Cheri Honkala, la señorita Cecilia Garza, la señorita Emily y toda la gente maravillosa en la Organización de los Derechos Humanos de la Gente Pobre.