Panel Sobre Violaciones al Derecho a Vivienda

Christina Densmore Christina Densmore
ARISE para una Justicia Social
Springfield, MA

Cuando primero me encontré sin vivienda en el año 2003 era como si hubiese entrado un nuevo mundo con reglas completamente nuevas. No sabía que en los Estados Unidos los pobres sin casa se podían esconder y olvidar tan facilmente. Por supuesto yo jamás los pensaba hasta que era entre ellos. Eso es lo que me cambió la vida. perder la vivienda. Mis sentidos se volvieron más alertos. Me hice más sensible a los sentimientos y el bienestar de los demás personas sin casa. Jamás me olvidaré del día de que le dije a mi amiga, Donna, que algo se tenía que hacer y ella me dijo que nunca iban a ayudarse a sí mismos. Me sentí desesperada en ese momento. Sabía con certeza que el gobierno debía estar ayudando de alguna manera, pero después de solo unas pocas semanas sin casa sabía que la realidad de ese pensamiento fue muy distinta. Yo, al principio, tenía suerte. Cuando primero perdí la vivienda podía quedarme con mi hermano que vivía en un edificio para los ancianos y los descapacitados. Pero no debía tener a nadie viviendo junto a él. Después de unos meses sus vecinos si daban cuenta que yo me quedaba allí y entonces para evitar problemas me fui. Sin casa de verdad por primera vez en mi vida no hubiera sabido adonde ir si fuera por la cocina pública adonde fui con mucha frecuencia. "El lugar del calor" abrió por dos muertes ese invierno y aceptó a las personas sin casa. Basado en el sótano de trés iglesias en el centro de la ciudad, no fue nada idóneo, pero fue una especie de hogar. El Artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que: Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. El día de que "El lugar del calor " tuvo su último día, el Día de las Madres del 2004 que me di cuenta de que el Artículo 25 era una cosa bonita, pero no fue realidad más que Star Wars. Con el cierre de "El lugar del calor" muchas personas sin casa se dejaron a dormir en las puertas en el los parques. Yo, con unos otros, tenía la suerte de encontrar un lugar en las oficinas de Arise for Social Justice (Alzate por la justicia social) por la noche. Esa noche había una reunión y allí decidimos tomar acción, y el otro día surgió una ciudad de casa de campaña, La Ciudad de Santuario, en el césped de una iglesia en el centro de la ciudad. Aproximadamente 400 personas se quedaron en la Ciudad de Santuario durante los seis meses que estaba abierta. Existio desde el mayo de 2004 hasta los principios de noviembre de 2004, cuando "El lugar del calor" abrió de nuevo. Desde que la re-apertura nos hemos reunido con funcionarios del gobierno local que preguntaron si abriríamos de nuevo la Ciudad de Santuario. Nuestra respuesta fue sencilla pero clara: "No lo queremos hacer, pero si la ciudad no va a cuidar a las personas sin vivienda, nosotros sí." Desde entonces, "El lugar del calor" se ha mantenido abierto.